MISAS ESPIRITUALES
 
SANTERIA ILE YEYEOLA
ONI YEMAYA Y OLO OBATALA
ELEKES
LOS ORISHAS GUERREROS
MISAS ESPIRITUALES
RAYAMIENTOS EN PALO MAYOMBE
MIEMBROS DEL ILE
MIEMBROS DEL ILE I
MIEMBROS DEL ILE II
MIEMBROS DEL ILE III
CONTACTANOS
EBOS
pregunta todo lo que quieres saber con gusto te responderemos a los cel. 0445526637598 Nextel: 19926259 con Erika Oni Yemaya o Erick Olo Obatala tambien por twitter @erickcuj y @YemajAshaba y en facebook Erick Cuj Gallegos y Yemaja.Ashaba
erick_cuj@hotmail.com // macrosismo_xl@hotmail.com

imagen
En cualquier acto religioso lo primero que hay que hacer es darle cuenta a los espíritus -eggun- y pedirles su bendición. Los eggun son importantes en la religión, sin ellos no puede llevarse a cabo ninguna cosa, son atendidos y comen antes incluso que Elegguá. ¿Por qué? Sencillamente porque sin ellos el secreto de la religión no hubiera trascendido ni llegado hasta nosotros; no podemos olvidar que ikú lobbí osha ("el muerto parió al santo"): esto quiere decir que cuando el primer santo se hizo en la tierra, los poseedores del secreto del Osun habían muerto ya, y fue necesario que transmitieran su ciencia a través de un médium (o media unidad). El eggun de un mayor africano pasó a través de un espiritista para enseñar cómo era que se hacía la ceremonia de asiento o coronación. A partir de entonces, los eggun reciben atención no sólo en las ceremonias, sino todos los días de la vida de un religioso.
Cada uno atiende a lo que se llama su cuadro espiritual, compuesto por nuestros familiares o amigos difuntos -que han de mencionarse por su nombre completo y preferentemente de mayor a menor- y por los espíritus que, sin nosotros haberlos conocido quizá, nos acompañan y toman interés por nosotros. Para conocer quiénes son ellos, es necesario realizar una ceremonia llamada misa de investigación.
Estas misas se realizan por lo general días antes de que el iyawó entre al cuarto de santo, es decir, antes del asiento, pues lógicamente antes de sus ceremonias debe conocer quiénes son los espíritus que lo acompañan, para poder darles la atención adecuada en cada ceremonia de su consagración. La última misa que se le hace al iyawó antes de entrar al cuarto se llama misa de coronación, pues es una coronación espiritual, pues de la misma manera que uno es reconocido por los santos después de su asiento, también es presentado ante los eggun en esta ceremonia. Lo único que la diferencia de la misa de investigación es lo que se llama propiamente la coronación, muy similar a la parada de santo, pero hecha con tela blanca, flores, cascarilla, etc. También en estas misas puede saberse si el iyawó es -o no- subidor de muerto, es decir, médium o media unidad. Además de estas misas, hechas con objetivos específicos, existen las misas espirituales, hechas solamente para darle luz -es decir, ayudar en su progreso- a algún espíritu familiar, o al cuadro de una persona, o bien, para consultar a los espíritus acerca de un asunto en particular. Forman parte de la atención que podemos darle a nuestro cuadro espiritual, sin que exista un motivo específico.
imagen
Su realización es muy sencilla: se requiere una copa de cristal, un rosario o crucifijo, un mantel blanco, un florero, una vela blanca, un florero, perfume o loción (yo recomiendo "Flor de naranja", de Sanborns), dos ramitos de nardos (o flores blancas olorosas), hojas de papel o un cuaderno, una palangana, una o dos bolitas de cascarilla y el respectivo derecho. Como se ve en las películas, una mesa se acerca a la pared, se cubre con el mantel, se colocan sobre ella la copa con agua clara y el crucifijo, la vela, el florero con las flores, y a cada lado de ella se sienta un espiritista. El resto de los presentes se sientan en semicírculo frente a la mesa. Al pie de la mesa se coloca la palangana con agua, pètalos de flores, cascarilla y perfume. La misa comienza con oraciones; una vez que la reunión ha comenzado, cada uno de los presentes pasa frente a la mesa, sumerge las manos en el agua de la palangana y se "despoja", es decir, se limpia, pidiendo la bendición de sus espíritus, mientras los demás cantan. La misa prosigue con rezos y cantos, y se interrumpe cuando alguno de los espiritistas recibe un mensaje, entonces dice "con el permiso de la mesa ... tal o cual cosa...". Cuando lo que el espiritista dice es acertado, la persona a quien se lo dijo responde: "luz y progreso para los que te administran". Así la misa va prosiguiendo con rezos y cantos, hasta la hora de cerrar, cuando se da gracias a Dios y a los espíritus y se les despide (uno incluso tiene que ponerse de pie y levantar la mano, mientras canta "se van los seres...").

En la casa de todo espiritista o religioso existe lo que se llama bóveda espiritual, que es la atención permanentemente colocada en una especie de estante al cuadro espiritual de la gente que vive en esa casa, pues es donde se les rinde un respeto, se les pide ayuda y se les representa. La bóveda puede ser diferente en cada caso, pues puede ofrecerse a distintas comisiones espirituales (una comisión se forma por espíritus de la misma tendencia), pero la que está puesta en mi casa es la que nos enseñó a poner mi padrino, compuesta por las siguientes comisiones: Comisión de las siete potencias africanas, Comisiones indias, Comisiones gitanas, Comisión de Santa Clara Aclaradora, Comisión de San Hilarión, Comisión de San Rafael médico divino. La disposición de la bóveda es también sencilla: se necesita tener una repisa de tres niveles, cada nivel superior más pequeño que el anterior. Se toman siete vasos de cristal, se va llenando uno a uno con agua clara mientras se dice : "En el nombre de Dios Todo Poderoso yo ofrezco esta asistencia a la comisión gitana, (por ejemplo), se coloca el vaso en la repisa y se reza un Padre Nuestro, un Ave María y un Gloria. Se hace lo mismo con cada vaso, y con el último se ofrece la asistencia al cordón espiritual de cada uno de los habitantes de la casa, mencionados por de mayor a menor, y mencionando -si fuera posible- los nombres de los difuntos y espíritus de cada uno. Al final se pide la bendición y lo que uno considere preciso y se dan gracias a Dios.
En ocasiones, se puede poner una rosa roja en cada vaso, aunque en general el único vaso que lleva flor y crucifijo es el que se dedica a los espíritus familiares. La bóveda se debe cambiar al irse consumiendo el agua, y se debe atender con oraciones, o despojarse al pie de ella, tan seguido como a uno le sea posible, no olvidemos que en esta vida el muerto siempre a'lante.En ocasiones a uno se le manda en una misa espiritual o en el itá, a tener la representación de uno o más de nuestros espíritus -yo, por ejemplo, necesito la representación de Francisco Siete Rayos, de mi conga con tendencia Yemayá y de mi Gitana-; esto quiere decir que debo tener un muñeco o muñeca vestido con los colores o la ropa que distingue a este eggun, lo cual ayuda a que esté siempre pegado a uno, caminando. Cuando se tienen este tipo de representaciones se les puede dar un lugar fijo en la casa o se les puede cambiar cada determinado tiempo, para que vayan irradiando en distintos lugares (mi abuelita Fina tiene su gitana y a Francisca casi siempre en la sala, pero a veces las lleva a las recámaras, para ir moviendo la influencia).

Existen otros tipos de atención a los espíritus, como las asistencias: copas o vasos de agua clara, a veces mezclados con otros componentes -como cascarilla, aguardiente, humo de tabaco, azúcar, alumbre, etc.- según lo que se necesite o se vaya a pedir, que tienen determinada duración en días, y se dedican a una comisión o espíritu específico al que se le va a pedir una ayuda. Se ponen igual que los vasos de la bóveda (" En el nombre de Dios..."), pero por lo general, después de ofrecerla y pedir, se le rezan tres Padres Nuestros, tres Ave María y tres Glorias. Para saber cómo ponerla en cada caso se puede acudir al padrino o madrina -preferentemente- o a la recomendación de un espiritista, o mejor aún, a la recomendación de un espíritu, cuando se es media unidad. Por otra parte, también es parte de la atención a los espíritus el ofrecer de vez en cuando misas católicas (de difunto) a los espíritus familiares, a veces el mismo espíritu pide que las misas sean "robadas", es decir, que uno asista a misa y cuando se mencione a las personas en honor de quienes se está celebrando, uno comience a mencionar en voz baja los nombres de sus propios espíritus familiares, como si la misa se les ofreciera a ellos.
imagen
En cuanto a la atención a los espíritus cuando se trata de una ceremonia de santo -como la entrega de guerreros, el asiento o el ebbó meta- es necesario disponer un lugar fuera del cuarto de santo para colocar la parada del muerto; para ello hay que trazar en el piso con cascarilla un semicírculo sobre el cual se trazan nueve líneas (el número nueve es la marca del muerto). Dentro de este semicírculo se colocan: una vela, un vasito con café, un vasito con aguardiente, un vasito con agua con azúcar, un vasito de agua clara y un poco de comida que haya en la casa, además de un plato con nueve trocitos de coco untados con manteca de corojo y con una pimienta de guinea cada uno. En mi casa es así como se pone, puede ser que varíe según la casa, aunque básicamente si cumple con estos elementos la parada en sí ya está bien puesta, lo que se le agregue es cuestión de criterio personal del santero.